Los impuestos aplicables a la compra de un vehículo de segunda mano dependerán principalmente de quién sea el vendedor y de las características de la operación.
No tributa de la misma manera la compra de un vehículo a un particular que la compra realizada a una empresa o profesional.
Compra de un vehículo usado a un particular
Cuando compras un vehículo usado a otro particular, la operación está, con carácter general, sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP).
El obligado al pago del impuesto es el comprador y su importe dependerá de la normativa de la comunidad autónoma competente y de la valoración correspondiente al vehículo.
Una vez gestionado el impuesto, podrá continuarse con el cambio de titularidad ante la DGT, siempre que se cumplan los demás requisitos necesarios.
Compra de un vehículo usado a una empresa o profesional
Cuando el vendedor es una empresa o profesional, la tributación de la operación puede ser diferente.
Si la venta está sujeta a IVA, no se liquida el ITP como en una compraventa ordinaria entre particulares. En estos casos será importante disponer de la correspondiente factura de venta, que permitirá acreditar la operación.
¿La tasa de la DGT es un impuesto?
No. La cantidad que se abona a la Dirección General de Tráfico para realizar el cambio de titularidad es una tasa administrativa, no un impuesto derivado de la compraventa.
Por tanto, en el coste de una transferencia pueden aparecer diferentes conceptos: impuestos, tasas y los honorarios correspondientes a la gestión.
¿Cómo puedo saber qué corresponde pagar en mi transferencia?
No necesitas calcularlo por tu cuenta.
Puedes utilizar el cotizador online de Blau Gestors para conocer el coste de tu transferencia en función de los datos del vehículo y de la operación.
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